El día del matrimonio es
especial, por eso deseamos que todo salga sin contratiempos. Normalmente nos
pasamos semanas organizándolo todo para que cada detalle funcione cual si de un
engranaje perfecto se tratase. Sin embargo, entre la elección del vestido, el
lugar donde se celebrará la ceremonia y la cena, nos olvidamos de un detalle
fundamental: la música para bodas.
A primera vista puede parecer un
detalle intrascendente pero si nos equivocamos en la elección de la música para bodas, podemos echarlo a perder todo en un
abrir y cerrar de ojos. Ahora te damos algunos consejos para elegir la música
más adecuada.
En primer lugar, debes tener en
cuenta que existen canciones clásicas, como la Marcha Nupcial, la Cantata 147,
Las Cuatro Estaciones o el Ave María, muy adecuadas si vas a celebrar la
ceremonia en una iglesia. Eso sí, recuerda que la música para bodas
no debe ser la protagonista sino que su función es la de ayudar a crear el
ambiente adecuado. Por eso, cerciórate de que el sonido llene el espacio pero
que no apague las voces. Puedes elegir la música grabada o apostar por un
cantante. Ten presente que la música en vivo, cuando es bien interpretada, es
absolutamente encantadora.
En segundo lugar, deberás
decidir las canciones
de boda que se escuchará en el lugar donde se celebrará la
comida o cena y donde se suele bailar. En este caso, recuerda que un grupo
siempre animará mucho más el ambiente que la mejor música grabada e incluso
podrán complacer peticiones especiales de los invitados. No obstante, asegúrate
de que el grupo tiene en su repertorio temas modernos que puedan hacer bailar a
todos. La clave del éxito radica en la variedad.
Finalmente, los novios deberán
decidir cuál será su canción. En este caso, casi siempre se opta por una
canción que sea significativa para ambos y que les recuerde algún momento
importante que hayan pasado juntos.

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